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Campaña del cereal de invierno: La mejor de los últimos 30 años en Aragón

  • Aragón cierra la campaña del cereal de invierno con una producción de 3.107.963 toneladas, 650.121 toneladas más que en 2019 y con un rendimiento medio de 4 toneladas por hectáreas. Se trata de los mejores datos de los últimos 30 años.  
  • El secano aragonés rompe su ‘silencio’ y este año mejora su producción respecto a los campos de regadío. Sin embargo, la cosecha está marcada por los bajos pesos específicos y un incremento de afecciones fúngicas debido a la pluviometría.
  • Aumentan los rendimientos anuales respecto a 2019 en los campos turolenses y zaragozanos. En Teruel las producciones medias pasan de 2,18 t/ha a 3,99 t/ha este año; y en Zaragoza de 2,67 toneladas ascienden hasta los 3,49 t/ha
  • Red Arax ha presentado hoy en rueda de prensa el primer informe aragonés que nace como una herramienta más del agricultor para tomar decisiones de cara a la campaña de 2021.

Zaragoza, 23 de septiembre de 2020.- Año de contradicciones y de excelentes cosechas en el campo aragonés. Así se cierra la campaña del cereal de invierno que pasa a la historia por ser la mejor de los últimos 30 años. Los datos lo avalan: con una superficie de 777.704 hectáreas se han cosechado 3.107.963 toneladas, un 25% más que en los últimos siete años. Una información que Red Arax ha analizado con la creación de un dossier que engloba los resultados de los ensayos de 12 cooperativas de las tres provincias aragonesas.

“Se trata de un exhaustivo informe pionero en nuestra Comunidad con el que se busca hacer una radiografía de los cultivos extensivos que trabajan los agricultores y ofrecerles a su vez una herramienta nueva para tomar decisiones”. Así lo explicó en rueda de prensa el responsable de Innovación de Cooperativas Agro-alimentarias Aragón, Jesús Abadías, quien señalaba que es la primera vez que se ofrece al sector una información neutra de los datos de cosecha.

La climatología ha sido determinante para conseguir una campaña de récord. A nivel nacional, se prevé cosechar 26,7 millones de toneladas de cereal de invierno incluyendo el cultivo del maíz. Las lluvias han marcado en Aragón la diferencia entre el secano y el regadío. “Las previsiones ya apuntaban que los rendimientos en los secanos áridos de Teruel y Zaragoza iban a ser buenos pero cosechados los campos descubrimos que eran excelentes. Tenemos que remontarnos a 2013 para obtener cifras similares”, resaltó el responsable de Cultivos Herbáceos del Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA) del Gobierno de Aragón, Miguel Gutiérrez.

El secano aragonés disfruta de un momento dorado al cerrar el año con una cosecha excelente. Sin embargo, se han obtenido muy buenas producciones, pero el peso específico ha disminuido respecto a 2019 y los agricultores han tenido que tratar sus campos debido al incremento de afecciones por las continuas lluvias. “Este año ha habido Helminthosporiosis en cebada y Septoria y Roya Amarilla en los campos dedicados a trigo y triticale”, apuntó Miguel Gutiérrez. Una realidad que también ha acompañado al regadío aragonés. Las continuas y abundantes precipitaciones que tuvieron lugar durante los meses de mayo y junio lastraron las producciones y calidades de estas cosechas.

DATOS POR PROVINCIAS

Teruel es una de las provincias aragonesas que más se ha beneficiado por la climatología. Se trata de una de las zonas con más extensión de hectáreas en secano y esta temporada se han obtenido, en determinadas comarcas, producciones medias de cereal de invierno por encima de las 4 y 4,5 toneladas por hectárea.

Un ejemplo de ello son las producciones medias de cereal de invierno pasando de 2,18 t/ha en 2019 a 3,99 t/ha este año. Lo mismo ocurre en la provincia zaragozana: en la pasada campaña los rendimientos por hectárea fueron de 2,67 toneladas y en esta ocasión ascienden hasta los 3,49. Sin embargo, Huesca presenta una homogeneidad respecto a los rendimientos al ser un territorio con una amplia extensión de regadío. 

RED ARAX, COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA

Red Arax se creó en 2019 como vehículo de comunicación entre empresas, cooperativas, entidades públicas y agricultores. Hoy refuerza ese camino iniciado hace un año con la creación de este dossier y mejorando los lazos de unión con el sector privado. Uno ejemplo de ello es la colaboración e implicación que Cajamar Caja Rural tiene con este proyecto. “Nosotros siempre apoyaremos iniciativas como la de Red Arax, en la que, entidades públicas y privadas, se unen para intercambiar sus conocimientos y realizar ensayos varietales para mejorar los rendimientos agrarios y satisfacer las demandas finales del consumidor”, resaltó en rueda de prensa el director de Cajamar, Domingo Borruel.

Una entidad bancaria que junto a su actividad financiera promueve trabajos de investigación, formación y transferencia de conocimiento tanto para consejeros y gerentes como para técnicos y productores del sector agrario. “Somos conscientes de la relevancia del cambio climático y la sostenibilidad y por eso llevamos más de cincuenta años promoviendo la inversión en innovación y desarrollo de todos los participantes en la cadena agroalimentaria”, apuntó Domingo Borruel.

 

“Debemos producir más y con mayor calidad, para mejorar la renta agraria vía productividad y precio diferencial”

Jesús Abadias
  • La Red Arax pretende transferir información para que el agricultor tome sus decisiones de siembra, cultivo y material vegetal, abonando… de la mejor forma posible, vinculando además la producción a las demandas estratégicas del mercado.
  • El aumento de los rendimientos del cereal de invierno en el secano (x2)
    y regadío (x4) de Aragón durante los últimos 40 años se debe en un 50% a
    la mejora de las variedades.
  • La colaboración con GENVCE debería fomentar un marco de trabajo estratégico y territorial más amplio a futuro que pueda propiciar sinergias con otros territorios, algo que ya se está produciendo no solo a nivel nacional sino incluso a nivel europeo.

TIERRAS.- ¿Por qué surge la iniciativa de crear la Red Arax y qué objetivos tiene?

JESÚS ABADIAS.- Desde hace varias décadas, las cooperativas agrarias vinculadas a los sectores de cultivos extensivos en Aragón vienen trabajando en dar solución a problemáticas y/o necesidades orientadas a mejorar los cultivos de las explotaciones agrícolas de sus socios. Estos trabajos, organizados en ensayos de experimentación y transferencia -los cuales han estado vinculados estrechamente con la RED GENVCE-, se han dirigido principalmente a la mejora vegetal y el trabajo con genéticas mejoradas (varietales), pero también a la optimización de otros muchos aspectos agronómicos que acompañan, como son el riego, la fertilización, la sanidad de los cultivos…

El trabajo realizado hasta la fecha ha sido excelente, pero por demanda del propio sector y también por el impulso de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón y el Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón, se iniciaron reuniones hace ya aproximadamente 2 años y medio con el objetivo de intentar estructurar en formato de red todo el conjunto de ensayos, que de forma pública o privada se estaban desarrollando en nuestra Comunidad. Se pensó que, en un territorio tan atomizado, tanto en población como en producción agrícola, no se podía ir cada uno por su lado, generando información poco comparable y sin mucha visibilidad en otras zonas productivas, a la vez que para la opinión pública en general.

También la necesidad de aunar esfuerzos para mejorar de cara a un futuro, dando solución a problemáticas y necesidades existentes de un mercado actual cada vez más globalizado, y que exige al sector productor una innovación permanente para seguir siendo competitivos, nos hizo plantear un proyecto para coordinar este trabajo, vinculando la producción con las demandas estratégicas de mercado, abordando las temáticas que nos requiere el mismo y dando importancia a la evaluación empírica de los trabajos realizados a través de la involucración de los centros de innovación y tecnológicos de Aragón.

TI.- ¿Qué entidades forman parte de este proyecto y qué estructura tiene? ¿Está previsto que puedan integrarse más miembros a la red?

J.A.- La red en la actualidad está conformada por 18 entidades públicas y privadas. 12 entidades son cooperativas agrarias vinculadas a cultivos extensivos, que forman el eje estructural de la red, pero en la misma también participa Cooperativas Agro alimentarias de Aragón para coordinar el trabajo con las mismas, la Asociación de Industrias de Alimentación de Aragón (AIAA) con el objetivo de trasladar las necesidades de transformación y mercado, y la Universidad de Zaragoza, el Parque Científico Tecnológico Aula Dei (PCTAD) y el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) para dar soporte tecnológico y de investigación al proyecto. El Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón es el socio que da el sentido público y objetivo a la información generada en la red, y que pone a disposición de la misma toda la experiencia desarrollada en nuestro territorio.

El proyecto cuenta con el apoyo financiero del Programa de Desarrollo Rural de Aragón (PDR) a través de la aprobación de dos proyectos de cooperación, aunque no se trata de un proyecto cerrado ya que estamos abiertos a recibir a nuevos agentes que sumen experiencias y conocimiento a la red, a la vez que se puedan servir de la misma. Un ejemplo de ello es la colaboración de la Asociación Aragonesa de Agricultura de Conservación (AGRACON) en diversas temáticas con la red, o el interés demostrado y puesto en marcha de otras cooperativas que se van a seguir sumando a la estructura de la Red. También existen varias empresas en temáticas determinadas, como puede ser la vinculación de Leche Pascual con los ensayos de soja o Agrovegetal con el material para la siembra de garbanzos con destino alimentación humana.

TI.- ¿Qué van a aportar las cooperativas de Aragón y qué retorno esperan obtener de su participación en la Red Arax?

J.A.- Las cooperativas agrarias vinculadas al proyecto van a aportar sobre todo trabajo y experiencia para el desarrollo de ensayos, que no solo permitan superar barreras agronómicas relacionadas con adaptaciones de nuevas variedades, cultivos, manejos… en los territorios vinculados, sino que vayan en línea con las necesidades y mercados con los que trabajan.

El objetivo de retorno del trabajo diseñado está en facilitar al agricultor la información necesaria para la toma de decisiones, mejorando la productividad de sus explotaciones, pero a la vez reduciendo gastos y mejorando la sostenibilidad de las mismas. A la vez, se pretende que las cooperativas puedan establecer nuevas vías de colaboración con empresas de alimentación, que permitan también mejorar la rentabilidad de las explotaciones y su diversificación, y también refuercen la estructura cooperativa.

TI.- ¿Cuál será el rol de los centros de investigación? ¿Se va a cambiar la forma de transferir al sector los resultados de la labor de investigación que llevan a cabo?

J.A.- Cada centro de investigación va a tener su rol en la red para aportar valor desde su conocimiento y experiencia, y en base a las necesidades planteadas principalmente por las cooperativas. El PCTAD es el centro que apoya la coordinación de la red, tanto en la parte administrativa y de comunicación, como en la parte técnica de los ensayos, aportando personal facilitador para ello. El CITA, como centro de investigación en materia agraria en nuestra Comunidad Autónoma, aportará valor a aquellos requerimientos propios de los ensayos, vinculados sobre todo a la validación de valor post-cosecha, asesoramiento de desarrollo de ensayos, y evaluación de necesidades y situación de ciertos mercados. Por último, la Universidad de Zaragoza, a través de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, establecerá numerosas colaboraciones con todos los trabajos y ensayos definidos de forma anual por la red. Por un lado, para que alumnos con proyectos final de Grado o Máster puedan aportar conocimiento y recibir información útil para los mismos, y por otro, para que se puedan generar nuevos proyectos vinculados con departamentos de la propia Universidad para el impulso del sector agro-alimentario en nuestra Comunidad.

Tractor siembra

Toda la información generada desde la propia red, en cooperación entre las entidades agroalimentarias y los centros de transferencia e investigación, se pretende transferir en forma y tiempo para que el productor tome sus decisiones -de siembra, de elección de cultivo y material vegetal, de abonado…- de la mejor forma posible. Para ello se va a seguir la línea desarrollada hasta la fecha, con el objetivo de mejorar la disponibilidad de conocimiento para el agricultor. Se ha definido un plan de comunicación y transferencia que engloba actuaciones vinculadas a informes técnicos, desglose de información entregada por diversos canales, jornadas de transferencia para la evaluación in situ de los trabajos o intercambio de conocimientos entre iguales y visitas a ensayos en otras cooperativas y zonas de la Comunidad.

TI.- ¿En qué puede traducirse la cooperación que se va a propiciar entre agricultores e industrias del sector agroalimentario?
¿Es necesaria una mayor colaboración entre los productores y los compradores de las materias primas agrarias?

J.A.- En este salto de eslabón de la cadena es fundamental el papel que juegan y deben seguir potenciando las cooperativas, ya que ellas mismas son por supuesto compradoras de las materias primas agrarias de los propios socios productores, y en algún caso también juegan el papel de industria transformadora. Cuando este papel no es desarrollado por la propia cooperativa, se tienen que establecer líneas de actuación con otras cooperativas o empresas mercantiles de otra índole para dar salida a la producción del socio de base. Desde Red Arax se pretende que puedan suceder acontecimientos que faciliten la puesta en marcha no solo de adaptación de nuevos cultivos, variedades o procesos de manejo que deriven en calidades diferenciadas, sino que esas producciones estén dirigidas y asesoradas bajo un paraguas técnico y de mercado. Todo lo expuesto anteriormente, tiene como objetivo transversal el repercutir positivamente en la rentabilidad de las explotaciones del agricultor de base.

TI.- ¿Sobre qué cultivos se centrará el desarrollo de la red y en qué aspectos agronómicos se piensa trabajar con más intensidad?

J.A.- El ámbito de trabajo del que parte Red Arax es el sector de los cultivos extensivos mayoritarios en Aragón, principalmente cereales de invierno tradicionales como la cebada, el trigo, el centeno, pero también otros cultivos mayoritarios como el maíz, girasol, alfalfa o arroz. Pero Red Arax no se queda aquí, y por demanda de sus propios socios se quieren explorar otros cultivos que comienzan a tener importancia en ciertos mercados, a la vez que empresas comercializadoras han mostrado interés en ponerlos en valor en áreas agroclimáticas de nuestra Comunidad.
Nuevos cultivos como la Quinoa, Camelina o el Penycress, especializados por su alto contenido en proteína, grasa o aceites especiales resultan de gran interés para consumo alimentario de productos ricos en Omega 3, o bien para ser utilizados como biocombustibles. Otros cultivos menos mayoritarios como la espelta o la avena, se han identificado como de interés para la preparación de alimentos para celiacos y con mercados diversos y diferentes al mercado de cereal tradicional.

Por otro lado, Red Arax quiere potenciar el cultivo de las leguminosas en Aragón. La producción mundial de leguminosas grano se ha incrementado en los últimos años, aunque esta tendencia contrasta con la caída del cultivo de leguminosas en Europa y, particularmente, en España, por ello queremos trabajar en el impulso tanto a nivel agronómico como de mercado de esta familia de cultivos. Hemos comenzado a trabajar con soja, garbanzos y habas, con destino alimentación humana y animal, con orientación a mercados e industrias determinadas. Pensamos que estas líneas se deben potenciar porque es un grupo de cultivos que jugarán un papel fundamental en los próximos años: reducción de la dependencia externa en materia proteica, reducción de uso fertilizantes de síntesis, menor impacto sobre el cambio climático, conservación de suelos…

Por último, comentar que en Red Arax se pretenden integrar otros aspectos agronómicos de valor además de los intrínsecos en la adaptación de varietales y nuevos cultivos, como son la valoración de diversos manejos de la tierra, la producción ecológica, la calidad post-cosecha en los propios ensayos o la sostenibilidad de las explotaciones.

TI.- ¿Qué avances se han logrado hasta el momento en lo que se refiere a la productividad y la mejora de la eficiencia en los principales cultivos extensivos de Aragón?

J.A.- Red Arax acaba de nacer, pero la experiencia previa de cada uno de los miembros en el trabajo llevado a cabo dentro de la Red de Experimentación coordinada por el Centro de Transferencia Agroalimentaria de Aragón, ha permitido demostrar y transferir con credibilidad la mejora de productividad obtenida en el sector de cultivos extensivos, y más particularmente en el sector cerealista aragonés. Los resultados transferidos de la Red de Experimentación, muestran hasta la fecha la capacidad que ha habido de multiplicar los rendimientos de producción de cereal de invierno en los últimos 40 años, a un nivel menor en los secanos áridos y semiáridos (x2), y alcanzando niveles mayores en el caso de regadío (x4).

Campo soja Pomar de Cinca
Campo de soja en Pomar de Cinca

Estos datos tienen una gran relevancia cuando se habla de que, del total de la superficie total agraria útil o cultivable en Aragón, aproximadamente el 70 % se dedica a cultivos de cereal de invierno. Estos datos son el resultado de muchos aspectos que han sido estudiados a lo largo de los últimos cuarenta años, a los que a la mejora genética se le imputa más del 50 % de este valor, con lo que continuar trabajando en la adquisición de conocimiento sobre mejora vegetal, y su adaptación a las condiciones aragonesas diversas, es imprescindible. Adicionalmente, Aragón es una región deficitaria en cereales, y necesita importar gran cantidad de cereales para una importante cabaña ganadera, para las industrias harineras, semoleras, malteras…, por lo que resulta también evidente que debemos producir más y de mayor calidad para mejorar la renta agraria vía productividad y precio diferencial.

Respecto a otros cultivos como son las leguminosas, y de las que hemos hablado antes, en la actualidad se cultivan menos de la mitad de las leguminosas grano que se cultivaban en los años 60, lo que no ha impedido su importación de países terceros por la gran demanda actual de las mismas, pero sí ha provocado un desinterés por trabajar, investigar e innovar en las mismas, provocando un desequilibrio productivo respecto a otros cultivos y su repercusión sobre los agentes de la cadena que trabajan con los mismos. Para ello se debe volver a poner estos cultivos en valor, y un apoyo político decidido para ello puede ser fundamental.

TI.- ¿El desarrollo de la siembra directa podría ser uno de los objetivos de la Red Arax, dada la importancia que tiene el intercambio de información para aplicar con éxito esta práctica?

J.A.- La presencia AGRACON como colaborador de la red, puede explicar la importancia que se le quiere dar a la búsqueda de alternativas de manejos y producción tradicionales. La siembra directa, junto a otras de las herramientas que componen la Agricultura de Conservación (AC), tienen como finalidad hacer un mejor uso de los recursos agrícolas a través de un manejo integrado del suelo, el agua y los recursos biológicos disponibles, consiguiendo una producción agraria sostenible a través del mantenimiento de una cubierta orgánica permanente o semipermanente sobre el terreno.

La generación de conocimiento en este ámbito de manejo es importante para acometer una producción agrícola que luche contra el cambio climático y que permita perpetuar la alimentación en el tiempo.

TI.- ¿Qué objetivos se ha marcado la red relacionados con la adopción de nuevas herramientas digitales en la actividad agraria?

J.A.- En la actualidad, aunque se trata de un sector que le gusta ver la información generada in situ y sigue reclamando la generación de jornadas de campo como una herramienta fundamental para la transferencia de resultados, desde Red Arax ya se utilizan numerosos medios digitales para acercar el conocimiento al agricultor de base, el cual cada día está relacionado con los mismos a través de los dispositivos tecnológicos, principalmente el teléfono móvil. La idea es seguir apostando por facilitar la entrega de información en forma y tiempo al agricultor, y la telefonía móvil creemos que puede ser un medio digital clave en este proceso.

Respecto a la tecnología relacionada con la Agricultura de Precisión y la toma de datos, comentar que Red Arax pretende protocolarizar los ensayos para obtener información mejor estructurada y de mayor valor, y en relación con ello estamos valorando la posibilidad de establecer relaciones con alguna empresa tecnológica que pueda sumar a nuestra estructura, apoyando de cara a futuro la implantación de tecnología 4.0 a los propios ensayos, al igual que se pretende implementar en los próximos años y cada vez de forma más completa en las explotaciones agrícolas.

Campo de soja CITA

Al fin y al cabo, la Agricultura de Precisión tiene que favorecer la toma de decisiones a agricultores y técnicos, e implantarse paulatinamente en las explotaciones, para que el agricultor de base se sitúe de forma inclusiva en
el proceso de transformación digital que está sufriendo el sector. Por ello, Red Arax va a favorecer la entrada de esta tecnología de valor en los ensayos, con el objetivo de mejorar la rentabilidad y sostenibilidad de las explotaciones, y en línea con los nuevos paradigmas de competitividad, pero también de respeto y cuidado el medio ambiente.

Además, la vinculación de la Red Arax con Grupos como GENVCE, que está trabajando con bases de datos informatizadas en todo el territorio español a través de las 11 CCAA que forman parte del Grupo, ayudará también a todo este proceso de cara a futuro.

TI.- ¿Qué tipo de cooperación va a mantener la Red Arax con GENVCE y qué sinergias podrían fomentarse con los centros de investigación de otras CCAA?

J.A.- El objetivo de GENVCE es el de ofrecer al sector cerealista (técnicos, agricultores, industriales y administración) información precisa y práctica sobre la adaptación agronómica y la calidad de las nuevas variedades de cereales, en las distintas áreas de cultivo de España. Siendo Aragón una de esas comunidades, a través del Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón se vincula directamente a la Red Arax con la planificación, seguimiento, jornadas, resultados y recomendaciones de la propia Red Genvce, lo que favorecerá y dará sentido a ambas.

Por otra parte, esto debería fomentar un marco de trabajo estratégico y territorial más amplio a futuro que pueda propiciar sinergias con otros territorios, algo que ya se está produciendo no solo a nivel nacional sino incluso a nivel europeo, como es el caso de la creación de grupos focales en temáticas determinadas.

La unión de la agricultura extensiva aragonesa cristaliza en la Red Arax

  • Cooperativas Agro-alimentarias Aragón promueve dos grupos de cooperación, fusionados en una sola estrategia de comunicación, para la promoción de los cultivos extensivos y las leguminosas
  • La red está conformada por 18 entidades públicas y privadas que así rubrican su alianza. Cuenta con el apoyo financiero del Programa de Desarrollo Rural de Aragón (PDR) con el objetivo de estructurar y transferir los trabajos autonómicos en mejora vegetal

Zaragoza, 11 de noviembre. Los agricultores y cooperativas de Aragón, los centros públicos de investigación y transferencia y la industria alimentaria  acaban de conformar una nueva estructura de cooperación. Se trata de la Red Arax-Red Aragonesa de cultivos extensivos y leguminosas que se constituye para conectar al productor de base con las empresas que transforman las materias primas que cultiva.

El primer paso va a consistir en estructurar y organizar los ensayos de nuevas variedades vegetales -cereales y leguminosas principalmente- que se realizan desde el Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón en colaboración con las cooperativas comarcales, de tal forma que toda la información que genere se comparta a través de la red y quedé al servicio de la rentabilidad y la competitividad de las explotaciones agrarias.

La Red Arax se ha constituido gracias a que el Programa de Desarrollo Rural de Aragón (PDR) aprobó en la convocatoria de 2019 dos grupos de cooperación que llevan por nombre “Red de innovación y transferencia en cultivos extensivos” y “Estrategia para la promoción y el uso de leguminosas autóctonas para alimentación humana y animal” y que ahora se unen en una sola vía de trabajo y comunicación para ganar en eficiencia y operatividad.

“En estos años hemos logrado duplicar la productividad de los cereales en secanos y cuadriplicar en regadío desde la mejora vegetal y el trabajo con nuevas genéticas que son capaces de adaptarse a las condiciones aragonesas”, explica Miguel Gutiérrez, responsable del Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón. En este sentido recuerda que “el 70% de la superficie agraria de la Comunidad está dedicada a los cultivos herbáceos. Es evidente que debemos de producir más y de mayor calidad para mejorar la renta agraria vía productividad y precio diferencial”.

Pese a la enorme extensión dedicada al cereal –en la última campaña alrededor de 800.000 hectáreas- Aragón necesita importar grano por valor de 180 M€, para una cabaña de 10 millones de animales. “El sector está integrado por muchos productores pequeños, atomizados y dispersos en el territorio que comparten problemáticas y retos comunes. Existe una oportunidad de estructurar una red que integre a agentes de toda la cadena de valor de la producción de cultivos extensivos, para estar mejor coordinados y ser más eficientes”, concluye Gutiérrez.

Además, la Red Arax va a trabajar por la promoción de las leguminosas como una alternativa rentable y medioambientalmente sostenible para el agricultor de base. Jesús Abadías, técnico de Cooperativas Agro-alimentarias de Aragón avanza que “las leguminosas sintetizan y fijan el nitrógeno atmosférico, gracias a su simbiosis con las bacterias nitrificantes que se alojan en las raíces. Esto supone una reducción del uso de productos fertilizantes y de las emisiones de gases efecto invernadero”.

Desde la década de los 60, España ha perdido 530.000 hectáreas de leguminosas –en la actualidad rondan las 200.000 ha- lo que ha generado una dependencia casi total de las importaciones de países americanos tanto para alimentación animal como para la humana. “En estos momentos la soja –continúa Abadías- es una fuente de proteína vegetal muy demandada. Hay que recuperar la atracción de los agricultores por la producción de las leguminosas y todo pasa por integrar también al sector transformador, tanto fabricantes de piensos como industria alimentaria”. En 2019 Aragón ha duplicado la superficie dedicada a la soja.

Precisamente la novedad de la Red Arax pasa por su estructura organizativa. Logra integrar y comunicar a todos los agentes de la cadena de valor de los cultivos extensivos: desde el agricultor y las cooperativas cerealistas hasta las industrias harineras, semoleras y malteras pasando por el asesoramiento de los institutos de investigación agroalimentarios de referencia: Universidad de Zaragoza, Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y Fundación Parque Científico Tecnológico Aula Dei.

En total, 18 entidades públicas y privadas, la mayoría cooperativas agrarias repartidas por la geografía aragonesa, que gracias a la Red Arax van a intercambiar sus conocimientos y ensayos varietales para mejorar los rendimientos agrarios y satisfacer las demandas finales del consumidor.